Industriales, asociación de buzos, entidades gubernamentales e internacionales se reunieron para la elaboración de un plan de acción que permita la suspensión definitiva de la pesquería de la langosta espinosa por buceo en Honduras.
Con esta iniciativa se pretende proteger la salud de las personas que se dedican a la actividad de pesca mediante técnicas de buceo y proteger el recurso marino que se encuentra muy afectado por la pesca industrial.
Actualmente hay 45 embarcaciones legales dedicadas a esta actividad en honduras y unos 5.000 buzos dedicados. Las personas afectadas por graves problemas de salud a causa de las malas prácticas laborales se pueden contar por miles en toda la costa atlántica. En Nicaragua ya se prohibió este tipo de pesca