Según las primeras informaciones el buzo realizaba la inmersión, en unas aguas muy turbias y quedó atrapado en el
fondo con su propia cuerda de seguridad.
La búsqueda de la avioneta forma parte de una operación contra
el narcotráfico en la que las autoridades hondureñas
decomisaron 500 kilos de droga, tres vehículos y ocho armas de
grueso calibre, con la participación conjunta de la Policía
Nacional de Honduras y la Fuerza Aérea Hondureña.
Un grupo de
buzos de combate llegados a la zona en helicóptero iniciaron la
operación de búsqueda de la avioneta a primera hora de la mañana
y a las 10:30 horas sucedió el fatal accidente.