La historia del descubrimiento del
punto exacto donde descansa el Titanic comienza con un
pequeño sumergible denominado DSV Alvin. El gran pecio fue
localizado casi cien años después del naufragio por una expedición, patrocinada por el
Instituto Norteamericano de Oceanografía Woods Hole y el Instituto
Francés de Oceanografía (Ifremer), comandada por Robert D. Ballard.
La localización se realizó el 1 de septiembre de 1985 bajo el agua a
3.810 metros de profundidad y a 531 kilómetros de la costa de Newfoland,
Canadá.

Para llegar al gran pecio del Titanic los científicos recurrieron a un pequeño
submarino, el DSV Alvin, especialmente diseñado para soportar la
inmensa presión a 4.000 metros de profundidad. El Alvin, todavía
realiza misiones. Mide unos 7 metros de eslora y 2,5 de manga, desplaza unas 15
toneladas y en la actualidad puede operar hasta 4.500 metros de
profundidad. Su desplazamiento es de navegación lenta, puede estar sumergido
hasta 10
horas y su espacio interior permite una
tripulación de tres submarinistas..
El DSV Alvin está dotado de dos brazos hidráulicos montados en su parte
delantera capaces de levantar 100 kilogramos, el Alvin está equipado
con múltiples
cámaras de foto y vídeo, ordenadores y sensores. Para fotografiar el
interior del Titanic y documentar mejor su hundimiento, los
científicos acoplaron al Alvin un pequeño ROV (robot submarino), el Jason
JR., que unido al DSV Alvin mediante un umbilical de ochenta
metros pudo penetrar en los espacios interiores del legendario
trasatlántico y realizar fotografías espectaculares.