La empresa petrolera
británica BP ha confirmado que, por primera vez en 88 días, ha
conseguido detener el vertido de crudo del golfo de México.
16 de julio de 2010
No hay flujo de petróleo en el golfo de México, según
informó el vicepresidente de exploración y producción de BP, Kent
Wells.
La prueba que los técnicos han realizado para comprobar la efectividad
del nuevo sistema de contención instalado sobre el pozo submarino por
el que se producía el vertido de petróleo desde el día 22 de abril es
positiva y en un comunicado, la empresa petrolera indicó que las tres
fugas están cerradas.
Tras el cierre de las válvulas, Los ingenieros
permanecen muy atentos a la presión y esperan que continúe subiendo
para mantener el control del vertido, dado que si baja
significaría fuga de crudo.
BP, la empresa responsable de la catastrofe, inició
nuevamente las pruebas de resistencia de la campana tras haberlas
suspendido ayer por la noche al detectar una grieta en el obturador.
Las pruebas comenzaron hoy con los procedimientos aprobados por el
Mando Nacional de Incidentes y durarán 48 horas.
La empresa BP también informó que el cierre no es
definitivo y advierte que pueden producirse fugas. En la rueda de
prensa celebrada ayer jueves, el coordinador de la lucha contra el
vertido del Gobierno de EEUU, almirante Thad Allen, informó que si
registran una presión alta será buena noticia, pues el
dispositivo funcionará correctamente.
Cuando terminen las pruebas de presión la campana
se conectará mediante tuberías a los barcos de carga en superficie.
Según Allen, el sistema tiene capacidad para trasvasar 80.000
barriles diarios. La empresa calcula que en la actualidad el
vertido libera 60.000 barriles de petróleo diarios, pero algunos
expertos creen que pueden ser más. Las cifras son muy difíciles de
concretar y existe una gran confusión, pero lo cierto es que los daños
ecológicos son muy visibles y de una magnitud totalmente
desproporcionada.
Este nuevo sistema de contención de la fuga es un
remedio provisional al desastre, la peor catástrofe ecológica en la
historia de EEUU y que hoy ha entrado en su día número 88.
Según la empresa responsable del megadesastre la solución definitiva
llegará posiblemente cuando se terminen de perforar los pozos
auxiliares en los que piensan inyectar una mezcla de barro
pesado y cemento.
Este desastre ecológico de proporciones gigantescas
comenzó el día 20 de abril, por causas que aún se desconocen,
con el incendio y explosión de la plataforma petrolera Deepwater
Horizon, gestionada por las empresas BP y Transocean.
En la explosión desaparecieron once trabajadores que se dan por
muertos. La instalación se hundió dos días después y en ese momento
comenzó la fuga incontrolada de petróleo.