El Manómetro es el instrumento que utiliza el buceador en inmersión para saber en todo momento la presión de la botella. Con este dato el buzo puede realizar la inmersión controlando el consumo de gases respirables y poder adecuar la inmersión para evitar que se termine el gas antes de terminar la inmersión.
Generalmente los manómetros disponen de una zona marcada con un color destacado que indica una cantidad de gas que el buceador no debe consumir por seguridad. Esta zona se denomina "reserva".
Los datos de la presión que expresa el manómetro pueden ser atmósferas u otras unidades dependiendo de la zona y el modelo.
En buceo autónomo se utilizan habitualmente botellas cargadas a 200 bares.
Para revisar la presión fuera del agua se utilizan los manómetros de superficie.