1) Hipoxia
anóxica hipoxémica.
Se produce cuando la sangre se encuentra con un
nivel bajo de oxígeno. La hemoglobina por tanto no está
saturada. Puede aparecer en atmósferas con un contenido
pobre en oxígeno, como en permanencias en altitud o en
recintos cerrados. También se produce por ejemplo en la
anestesia general, cuando los gases anestésicos reemplazan
parte del aire; en la inhalación de óxido de nitrógeno, en
la estrangulación, en la asfixia por inmersión, en la
obstrucción traqueal por cuerpo extraño, en enfermedades
que causan parálisis de la musculatura respiratoria como
en casos de poliomelitis, en la miastenia gravis o en las
consecuencias del consumo de algunos narcóticos.
2) Hipoxia
anémica.
En este caso la oxigenación en los pulmones y la tensión
de oxígeno en la sangre pueden ser normales. La
alteración se produce por una cantidad insuficiente
de hemoglobina, como sucede en las grandes hemorragias,
anemias, intoxicaciones por inhalación de monóxido
de carbono o en la metahemoglobina (nitritos, anilina).
3) Hipoxia
circulatoria.
El flujo de sangre por los tejidos es insuficiente. La
cantidad de sangre que circula por los tejidos por unidad
de tiempo es inferior a lo normal y los tejidos no reciben
suficiente oxígeno. la tensión de oxígeno en la sangre y
la cantidad de hemoglobina no están alteradas. Esa
insuficiencia circulatoria se produce típicamente en el
shock, en el paro cardíaco, en ciertas arritmias y en la
estenosis mitral acentuada. Esta condición se observa en
la insuficiencia circulatoria central o periférica.
Esta forma de hipoxia puede ser local o general.
4) Hipoxia
histotóxica. En esta forma están impedidas las
capacidades de respiración celular por inhibición de las
enzimas de la cadena respiratoria, como en los casos de
intoxicación por cianuro. Las células no pueden obtener el
oxígeno.