Curso de seguridad para buzos artesanales
Cuarenta buzos del Puerto de Celestún (Yucatán) asistieron a un curso
de buceo
Después de
llevar 25 años trabajando de buzos y tras cometer una imprudencia tras
otra, recibieron en la Casa del Pueblo, y gestionado por la Capitanía
del Puerto, un curso de buceo de una hora de duración impartido por
instructores, a raíz de la muerte de tres trabajadores en la pesca del
pepino de mar (autorizada desde el 7 de julio al 7 de septiembre).
Aprendieron
muchas cosas, la descompresión, el descenso y el ascenso, como evitar
los gases tóxicos de los compresores, la necesidad de llevar equipos
de comunicación en las embarcaciones, facilitándoles también las
frecuencias de radio y los números de teléfono de emergencias para
tener todo a punto para el accidentado una vez en tierra.
Hay que destacar
las pésimas condiciones en las que trabajan estos buzos y el
desconocimiento de los riesgos que padecen llegando a estar tres horas
bajo el agua, utilizando toallas femeninas como filtros de aire para
evitar el olor y sabor a aceite y gasolina del aire que respiran,
resultándoles insuficiente, sintiéndose mareados y pensando que es
algo normal.