El buzo subjefe del grupo de operaciones de
rescate del barco "Bulgaria" informa a la prensa
Rusia - 13 de julio 2011.- Según comentó en una entrevista a los medios de
comunicación, el subjefe del grupo de operaciones de rescate Líder del
Ministerio de Emergencias de Rusia, Teniente Coronel Denís Snitkó, el barco está
revisado casi por completo y los trabajos de rescate terminarán pronto.
Los
buzos que trabajan en el naufragio del buque Bulgaria no han detenido sus
operaciones ni un minuto pese al empeoramiento del tiempo en la zona. El trabajo
realizado por los buzos en esta emergencia fue ejemplar, teniendo en cuenta que
trabajan en condiciones muy duras.
El barco hundido se
encuentra inclinado sobre el estribor y no se observan daños. El buque está a
una profundidad confirmada de quince metros en un fondo de fango. Los cuerpos
están totalmente dispersos en el interior y esta circunstancia obliga a los
buzos a trabajar en lugares muy peligrosos.
En el momento de la primera inmersión todos los ojos de buey visibles estaban
intactos. Durante la operación de rescate las ventanas se fueron rompiendo para
realizar entradas en el buque. En el interior, los buzos se encontraban con
puertas enrejadas y otros obstáculos que se cortaban con herramientas
hidráulicas.
Según señaló el
responsable de los buzos, la
principal dificultad de las operaciones en buques como el Bulgaria es
precisamente el espacio cerrado, que requiere una gran cantidad de buceadores en
lugares complicados como esquinas, recovecos o entradas en espacios cerrados.
Todos los lugares en el interior del barco hundido son muy peligrosos.
En cada extremo de las
señales de aviso que usamos en espacios cerrados hay que poner a un buzo con el
fin de enviar señales del jefe de equipo al grupo de buceadores y al revés. Y
además mirar por si la señal se pierde o se han roto las transmisiones por los
elementos que constituyen el buque.
Los buzos trabajan en unas
condiciones difíciles, con una fuerte corriente y baja visibilidad a la que se
suma el estrés que producen las inmersiones en un espacio cerrado repleto de
cuerpos, muchos de los cuales son niños.