Según comentó Antonino Bileddu, miembro de los servicios de rescate a los
periodistas, la escena interior del buque es apocalíptica. Es igual que penetrar
a oscuras en las entrañas de un edificio derrumbado pero con la dificultad
añadida de la inundación y la pérdida espacial, ya que a causa de la escora los
pasillos se transforman en profundos y peligrosos pozos.
Los expertos consideran este rescate como uno de los más peligrosos que jamás se
han realizado en barcos hundidos, porque la búsqueda de posibles supervivientes
o personas fallecidas se realiza en un laberinto gigantesco. Los buzos tienen la
misión de buscar supervivientes entre múltiples cubiertas y una enorme cantidad
de objetos de todo tipo que complican los movimientos, creando una cadena de
trampas que es necesario ir superando para avanzar y volverlas a superar para
regresar a los puntos de reunión.
Desde el naufragio ocurrido en la noche
del viernes, las autoridades desplegaron un importante dispositivo compuesto por
expertos en inmersiones de alta dificultad, escaladores y espeleólogos que se
turnan alrededor del navío sumergido por la mitad.En las operaciones se han utilizado
equipos autónomos de circuito abierto y equipos de circuito cerrado.
Por si todas estas circunstancias no fueran suficientes además el barco está
suspendido en una pequeña roca junto a un descenso de 70 metros de profundidad y
los detectores instalados confirman un movimiento constante del buque.Las operaciones alrededor del navío fueron suspendidas varias
veces a causa de los registros de movimientos del barco.
Hemos buceado en el interior del buque a
través de una abertura practicada por la marina militar en el casco y hemos
examinado toda la parte frontal del navío a partir del centro, incluyendo la
sala de cine", comentó el experto espeleobuceador Roberto Carminucci.
Según el portavoz de los guardacostas
italianos, Cosimo Nicastro, el programa prevé, si las
condiciones lo permiten, la apertura de tres nuevos huecos en el casco con micro
cargas para acelerar las tareas de búsquedas en el interior del navío.
Todas las tareas de rescate continuaban a
ritmo frenético ante la posibilidad de poder encontrar supervivientes. Algunos
socorristas escucharon golpes y voces en el interior del barco, pero las
autoridades se mostraron muy pesimistas añadiendo que pudieran ser confusiones
entre las personas que participan en el rescate y creen que será muy dificil
encontrar alguna persona con vida.
La compañía holandesa Smit Salvage ya ha
instalado un pontón flotante y una inmensa grúa negra de 50 metros de altura con
la misión de recuperar las 2.400 toneladas de combustible que se encuentra en el
interior del Costa Concordia. Estas operaciones que ya se están preparando
tendrán que esperar a que finalice el rescate de las víctimas.
El cruceroCosta Concordiahabía zarpado el viernes a las
19H00 (18H00 GMT) de Civitavecchia, cerca de Roma, y naufragó por los daños
producidos en el casco por una roca, en una zona de la costa muy próxima a la
Isla del Giglio, en la costa de Toscana.