|
| |
Información digital subacuática
www.gpsbuceo.com
Espacio dedicado al mundo del buceo
|
HUNDIMIENTO Y REFLOTAMIENTO DEL BAP PACOCHA (SS-48)
Suceso ocurrido en aguas peruanas, a pocos
kilómetros del puerto del Callao
(Agosto 1988-Julio 1989)
|
Dr. Oswaldo Castro Alfaro
Medicina Hiperbárica y Subacuática
|
 |
El B.A.P. Pacocha (SS-48) fue
construido por la Marina Norteamericana con el nombre de USS ATULE
(SS-403). Su construcción se inició durante la Segunda guerra Mundial, en
los Astilleros de Portsmouth, N.H., el 25 de noviembre de 1943. Recibió la
orden de incorporarse a la Fuerza de Submarinos del Pacífico. En el
transcurso de su servicio en la Marina Norteamericana, cumplió
eficientemente importantes misiones. En su record de hundimientos, cuenta
con más de 27,000 toneladas, figurando como sus blancos principales: el
transporte Asame Maru de 16,975 toneladas, el buque Barreminas N 38, el
transporte Santos Maru de 2,660 toneladas, el transporte Taima Maru N 1 de
6,888 toneladas. En 1974, la Marina de Guerra del Perú inició ante el Jefe
de Operaciones Navales de los EE.UU las gestiones para la transferencia de
dos submarinos. La comisión seleccionó los submarinos Atule y Sea Poacher
y el 1 de julio de 1974 se llevó a cabo la ceremonia de entrega formal de
estas unidades y el afirmado del pabellón nacional en el B.A.P. La Pedrera
(ex Sea Proacher) y en el B.A.P. Pacocha (ex Atule). Hasta antes de su
hundimiento fue una excelente unidad, cumpliendo todas las operaciones de
entrenamiento y patrullajes programadas, logrando estar entre las tres
unidades con mayor número de millas navegadas, superando de esta manera a
los submarinos alemanes de última generación con que contaba la Marina
Peruana en aquellos tiempos.

El BAP Pacocha (SS-48)
Navegando en superficie, antes de ser colisionado por el pesquero japonés
Kiowa Maru
La tarde del 26 de
agosto del 1988, el B.A.P. Pacocha (Clase Guppy IA, 93.80 metros de eslora,
1870 toneladas de desplazamiento en superficie, 55 tripulantes a bordo) se
preparaba para llegar a la rada del puerto del Callao, encontrándose a 3.25
millas de la misma. Había participado junto a otras unidades navales en
ejercicios programados desde las 07:45 hrs. hasta las 16:45 hrs. A las
18.36 hrs. la calma se terminó. Se escuchó una larga pitada de la sirena del
submarino y la orden: ¡Adelante a toda fuerza!

Infografía de la época
que detallaba el hundimiento del BAP Pacocha
Ampliar infografía
A pesar de las
maniobras efectuadas nada se pudo hacer. De pronto un gran estruendo
remeció todo y logró desestabilizar a los que se encontraban en su
interior. El sonido inicial hizo creer a más de uno que se trataba
de una explosión pero inmediatamente corrió la voz: ¡Colisión por
proa! El choque provocó un incendio en la máquina de controles por
lo que el submarino perdió propulsión y energía eléctrica. La
oscuridad solamente era interrumpida por alguna de las linternas que
aún funcionaban. De los 55 tripulantes, veintiséis saltaron al agua
y permanecieron flotando hasta su rescate final. Estuvieron
afectados por hipotermia, traumatismos diversos y bajo los efectos
de los gases tóxicos inhalados. Tres quedaron atrapados en el
compartimiento de máquinas de proa y murieron al intentar realizar
maniobras de control de averías. Cuatro, incluyendo al comandante de
la nave, perdieron la vida como producto de la colisión.
|

Zona donde
ocurrió el accidente, a la izquierda la Isla San Lorenzo y a la
derecha, el balneario de La Punta (Callao)
|
Veintidós
submarinistas se refugiaron en el compartimiento de torpedos de proa
e hicieron el escape libre hacia la superficie, usando el chaleco
Steinke- Hood, desde una profundidad de 137 pies. Todos arribaron a
superficie y recibieron tratamiento recompresivo. Estuvieron
atrapados entre 16 y 23 horas a una profundidad promedio de 90 pies
de agua salada, constituyendo un buceo excepcional. Evidentemente,
todos incurrieron en Enfermedad descompresiva e increíblemente
ninguno emergió con Embolia traumática por aire. El no haber
presentado esta última, demostró lo bien preparada que estaba la
tripulación para realizar el escape libre. Lamentablemente,
fallecieron dos de ellos, uno por coagulopatía de consumo secundaria
a Enfermedad descompresiva tipo II durante el tratamiento en cámara
hiperbárica y el otro por secuelas neurológicas debidas a la misma
entidad, meses después en el Centro Médico Naval. La colisión
producida por el pesquero japonés Kiowa Maru (412 toneladas) produjo
en el casco resistente del BAP Pacocha una fisura de aproximadamente
2 metros de largo por 10 centímetros de ancho, que lo envió a
descansar al fondo del mar, en un lecho de fuertes correntadas, 14 º
C de temperatura y visibilidad casi nula. Pareciera que la historia
de la Segunda Guerra Mundial se repitiera en aguas peruanas, pero al
revés.
|
|

Esquema que describe lo
que nunca debió suceder
Declarada la
emergencia, acudió al Servicio de Salvamento de la Marina de Guerra
del Perú el equipo de especialistas en Medicina Hiperbárica y
Subacuática, jefaturado por el Dr. José Haro e integrado por los
doctores César Ordóñez, Fernando Sierralta, James Gutiérrez, Daniel
Vilela, Eduardo Murata y Oswaldo Castro, todos médicos de la Sanidad
Naval. Para enfrentar esta emergencia hiperbárica, el Servicio de
Salvamento contaba con su habitual cámara hiperbárica multiplaza,
así como con la cámara de Underwater Service S.C.R.L. (empresa
privada que operaba en el zócalo continental de Talara en trabajos
de prospección petrolera) y que por curiosa y providencial
ocurrencia del destino permanecía aún en sus instalaciones
finalizada la operación de rescate del avión Fokker de Aviación
Naval, caído en el mar de Ventanilla a 60 pies de profundidad con el
equipo de fútbol de Alianza Lima (Diciembre de 1987) y que luego fue
embarcada en una grúa flotante para brindar tratamiento recompresivo
inmediato en caso la situación médica así lo requiriera. Finalmente,
el Servicio de Salvamento había trasladado dos meses antes a sus
instalaciones la cámara hiperbárica multiplaza de la Fuerza de
Operaciones Especiales a fin de ponerla operativa. En pocas
palabras, el Servicio de Salvamento contaba sin proponérselo con
tres cámaras hiperbáricas multiplaza para afrontar este accidente,
hecho notablemente inusual y que fue decisivo para lograr el
tratamiento recompresivo de los submarinistas sobrevivientes
rescatados. En circunstancias normales y contando con su única
cámara hiperbárica, el Servicio de Salvamento no se hubiera
encontrado en condiciones logísticas de atender esta emergencia
hiperbárica y con seguridad se habría asistido a una elevada morbi-mortalidad.
A medida que los submarinistas atrapados ganaban la superficie eran
evaluados in situ para determinar su gravedad y proceder al
tratamiento recompresivo de emergencia en el lugar del accidente o
evacuarlos a la Base Naval del Callao. Como consecuencia de este
accidente, actualmente los veinte submarinistas sobrevivientes se
hallan afectados por osteonecrosis disbárica.
|
|
REFLOTAMIENTO
BAP PACOCHA
|
El Servicio de Salvamento realizó la operación de reflotamiento
del submarino hundido. Ciento tres buzos trabajaron a una
profundidad promedio de 137 pies (40 metros), realizando 2301
inmersiones tanto en exteriores como interiores, destinadas a
recuperar cadáveres, sellar la avería para completar la
estanqueidad de los compartimentos, abrir, cerrar y colocar
válvulas y acoples de mangas, entre otros múltiples trabajos que
dieron como resultado el soplado final.
|

Fueron once meses de intensa labor que
finalmente dieron sus frutos el 23 de julio de 1989 en que la
embarcación fue rescatada de las profundidades. Durante todo este
tiempo los médicos hiperbáricos desarrollaron una labor de
excepción, manteniendo guardia embarcada permanente y vigilante ante
las ocurrencias médicas que se presentaron. El soporte médico se
basó en dos cámaras hiperbáricas multiplaza, una situada en el
Servicio de Salvamento y otra embarcada en la plataforma de buceo,
B.A.P.”DUEÑAS”, segundo hogar del equipo de reflotadores durante
once meses.
|
|

Buzos del Servicio de
Salvamento, equipados con Superlite 17B. Plataforma de buceo
Los buceos fueron hechos con equipos
dependientes de superficie, Superlite 17B y Hook-ah, así como
con SCUBA. Se empleó la descompresión en cámara con oxígeno y la
tabla estándar de descompresión con aire en el agua. Esta
titánica labor permitió que sólo se asistiera a menos del cuatro
por ciento en cuanto a incidencia de enfermedades de buceo,
cifra perfectamente razonable para una operación de tal
magnitud. Se llevaron a cabo 44 y 5 tratamientos de Enfermedad
Descompresiva tipo I y II respectivamente, 2 por Sobrepresión
pulmonar y 1 de Embolia traumática por aire.
|
Secuencia del reflotamiento
del BAP Pacocha (SS-48)
|
|
|
|

|
|



En el verano de
1989, visitaron nuestro país los oficiales médicos de la Marina
Norteamericana, Drs. Claude Harvey y John Carson, a informarse sobre
los acontecimientos suscitados en el tratamiento de los
submarinistas, llevando sus conclusiones a un artículo publicado en
los Estados Unidos (The B.A.P. Pacocha (SS-48) Collision: The Escape
and Medical Recompression Treatment of Survivors.
Claude Harvey, M.D., John Carson, M.D. Naval Health Research Center,
1989. Rec-3/89). En 1990, en el Symposium Anual de
Reflotamiento celebrado en Hawai, el trabajo del reflotamiento del
BAP PACOCHA mereció la distinción de ser la mejor operación de
salvamento a nivel mundial de ese año. Asimismo, permitió comunicar
a la opinión médica mundial el éxito conseguido desde el punto de
vista de la Medicina Hiperbárica y Subacuática en el tratamiento y
manejo tanto de los submarinistas atrapados como del personal de
buzos involucrados. Ese mismo año se publicó el seguimiento inicial
del personal participante en el reflotamiento, sospechoso de ser
portador de Osteonecrosis Disbárica, por los especialistas del
Centro Médico Naval. Al igual que los submarinistas sobrevivientes,
el 50 % de los buzos comprometidos en los trabajos de reflotamiento
presentan también Osteonecrosis Disbárica a veintidós años del
hundimiento, siendo posible que dicha incidencia siga
incrementándose. En relación a esta ocurrencia que afecta a los
submarinistas y buzos involucrados en el accidente y posterior
reflotamiento del B.A.P. “PACOCHA”, la Dirección de Salud de la
Marina ha nombrado una Junta de Sanidad permanente a fin de
continuar con el diagnóstico, seguimiento y tratamiento del personal
afectado.
|
|

El BAP Pacocha en el
dique de la Base Naval del Callao

Casi once meses después de su
hundimiento, descansa en su hogar

Vista de la fisura reparada
|
|
Enfermedades subacuáticas en el personal de buceo que participó en
el reflotamiento
|
Enfermedad Descompresiva I:
44 pacientes
Enfermedad Descompresiva II:
05 pacientes
Sobredistensión pulmonar:
02 pacientes
Embolia Traumática por aire:
01 pacientes
Descompresión omitida asintomática:
28 pacientes
TOTAL:
80
pacientes
Incidencia:
4.22 %
Bends residuales post
tratamiento: 13 buzos
Enfermedad Descompresiva
I: 30 buzos
Enfermedad Descompresiva II:
05 buzos
Sobredistensión
pulmonar: 02 buzos
Embolia Traumática por aire:
01 buzos
Descompresión omitida asintomática:
13 buzos
TOTAL:
49 buzos
|
|

El BAP Pacocha en el
dique de la Base Naval del Callao
Nunca le pregunte al buzo cómo se
siente sino qué le duele
|
En Mayo de 1939, el USS “Squalus” se hundió a 242 pies de
profundidad en las afueras de Portsmouth, New Hampshire, con 33
tripulantes a bordo y 113 días después estaba nuevamente en
superficie. Un reflejo de la esforzada labor desplegada en dicha
operación quedó documentado cuando al final del 16 de junio se acuñó
la frase “You never ask a diver how he feels. Just ask him where
he hurts." (Nunca le pregunte al buzo cómo se siente sino qué le
duele). Una frase sencilla y a la vez profunda
que pinta de cuerpo entero el camino transitado por los buzos que
participaron en el reflotamiento del BAP Pacocha.
|
Aspectos Médicos del Reflotamiento del B.A.P.
“PACOCHA, Castro Alfaro, Oswaldo, Servicio de Salvamento de la Marina,
Callao, Revista de Marina, Julio-Agosto, 1989
Reflotamiendo del BAP Pacocha,
Darcourt Adrianzén, Eduardo, Revista de
Marina, 1989
Submarino Hundido: Experiencia Hiperbárica, Castro
Alfaro, Oswaldo, Servicio de Salvamento de la Marina, Callao, VI
Congreso Nacional y XII Curso Internacional de Medicina Interna, Lima,
Octubre-Noviembre, 1990
Operación Sierra 100 BAP
Pacocha, Arróspide Mejía, Raúl, Instituto de Estudios
Histórico-Marítimos del Perú, Asociación de Submarinistas del Perú, 1990
Enfermedades de buceo en
sobrevivientes de submarino, Abarca Torres, Isaac, Castro Alfaro,
Oswaldo, Guerra Buendía, Felipe, Fronteras en Medicina (1999)
Escape Libre de submarino
hundido: Tratamiento hiperbárico de las enfermedades de buceo, Abarca
Torres, Isaac, Castro Alfaro, Oswaldo, Guerra Buendía, Felipe, Revista
Médica Herediana (2000)
Osteonecrosis Disbárica en la
Marina de Guerra del Perú, Abarca Torres, Isaac, Castro Alfaro,
Oswaldo, Guerra Buendía, Felipe, Fronteras en Medicina (2000)
Osteonecrosis disbárica, Sinche-Gherzzinich,
William, Revista Peruana de Radiología, Vol 5, Nro. 13 (2001)
Tratamiento de enfermedad por descompresión de 655 casos durante el
periodo 1983-2006 en el Grupo de Salvamento de la Marina de Guerra del
Perú y Hospital Nacional Daniel A. Carrión, Drs.
Sierralta Gutiérrez, F; Castro Alfaro, O; Munguia Vergara, O; Aguado
Quevedo, R. A; Espinoza Alvarez, L. A.,
Lima-PERU,
Jornada Internacional de Actividades Subacuáticas e Hiperbáricas
7-10-nov 2007, Ciudad Habana, Centro Latinoamericano de Eventos Médicos
Evaluación clínico -
imagenológica en 55 casos de osteonecrosis avascular en buzos
participantes en el reflotamiento de submarino hundido,
Sierralta Gutiérrez, F; Castro Alfaro, O; Munguia
Vergara, O; Aguado Quevedo, R. A.,
Lima-PERU, Jornada Internacional de
Actividades Subacuáticas e Hiperbáricas
7-10-nov 2007, Ciudad Habana, Centro Latinoamericano de Eventos
Médicos
Autor: Dr. Oswaldo Castro Alfaro. Medicina
Hiperbárica y Subacuática
|

En reconocimiento a las personas que participaron en las
operaciones
BAP PACOCHA
|
GPS Buceo Barcelona 24 de agosto de 2010
© Contenido protegido.
Prohibida la copia
|
|