23 de octubre de 2011. Equipos de rescate de Irán prosiguen las operaciones para llegar hasta los
buzos indios atrapados en una cámara de descompresión en el interior de un
transbordador hundido en el golfo Pérsico.
El barco se hundió a unas 15 millas de Asaluyeh tras enviar un SOS que fue
recogido por varias estaciones marítimas iraníes. En las operaciones de rescate
fueron evacuados con vida 60 ocupantes. El buque estaba dedicado a trabajos de
buceo para empresas petrolíferas en la zona.
Pirooz Moosavi, director
gerente de la Zona Económica Especial de Pars Sur, donde se encuentran los
principales yacimientos marinos de gas y petróleo en el Pérsico de Irán, informó
que hoy se han enviado nuevos equipos para intentar el rescate de los
ocho buzos
atrapados en el transbordador "Kousha I".
En el momento del
accidente había 74 ocupantes en el transbordador, dedicado a labores
subacuáticas en las plataformas petroleras iraníes del Pérsico. Según las
agencias de prensa locales 62 personas habían sido rescatadas, 4 estaban
desaparecidas y ocho buzos estaban atrapados en el interior de una cámara de
descompresión en el fondo del mar.
En relación a las posibilidades de supervivencia, los expertos informaron que los
buzos disponen de 24 horas de tiempo que dependerá de los gases
respirables acumulados en las baterías de la cámara.
El "Kousha I" naufragó
ayer por causas desconocidas cuando navegaba con rumbo hacia el puerto de Asaluyeh después de pasar por varias
plataformas petroleras iraníes en el golfo
Pérsico.
Actualización 24.10.11.
Resulta difícil confirmar los datos del accidente a causa de numerosas
contradicciones, tanto de autoridades como de las empresas implicadas, que
ofrecen datos totalmente diferentes. Lo que si parece ser cierto es que el buque
de apoyo para operaciones de buceo navegaba con exceso de carga y pasaje.
En relación a la profundidad a la que se encuentra el barco hundido el personal
de la operación internacional que intenta el rescate observa un posible fondo en
el lugar de 70 metros mientras que una fuente oficial refleja 200 metros.
Sobre el número de pasajeros que viajaban en el barco tampoco parece haber una
cifra concreta y el número de buzos en el interior de la cámara pueden ser entre
cinco y doce, aunque varias fuentes hablan de seis buzos.
Los buzos atrapados se encontraban realizando una descompresión en el interior
de la cámara cuando el buque naufragó, después de haber participado en una
operación de buceo para la reparación de unas tuberías en una instalación
petrolera. Según algunos expertos la situación en el interior de la cámara
puede ser fatal en pocas horas a causa del exceso de CO2 que se acumula en el
interior, a pesar de disponer de aire. Otra duda de los expertos es la
estanqueidad de la cámara que dependerá de las diferencias de presión entre
interior y exterior dado que en el momento del naufragio los buzos realizaban
una descompresión a seis atmósferas, pero la presión exterior puede ser mayor.
La empresa contratista es Adsun Offshore. El gerente de la empresa
confirmó que no han tenido ninguna comunicación con los buzos y que esperan los
resultados del equipo internacional de rescate.
Actualización.
Entre mucha confusión sobre
los datos ofrecidos por diferentes fuentes, la agencia local ISNA informó que el
equipo de rescate de la zona petrolera marina de Pars Sur recuperó los cuerpos
sin vida de los seis buzos que se encontraban en el interior
de la cámara hiperbárica instalada en la cubierta 1 del buque "Kousha I". Según
la misma fuente otros siete trabajadores siguen sin ser encontrados. Los seis
cuerpos de los buzos rescatados son de nacionalidad india. Los trabajadores que
continúan desaparecidos son, uno de nacionalidad india, cinco iraníes y uno
ucraniano.
Medios marinos y aéreos
continúan las
operaciones de búsqueda de los desaparecidos. El
polémico rescate fue organizado por las
autoridades locales de Pars Sur. Fuentes no oficiales mostraron su indignación
por la lentitud de las operaciones, la falta de claridad en la
información y los obstáculos impuestos por las autoridades para que
expertos de empresas privadas, con los recursos adecuados, participaran en las
actividades de rescate.