En el Caribe mexicano se encuentra
uno de los museos submarinos más espectaculares del planeta:
El Museo Subacuático de Arte,situado en Quintana Roo, México y compuesto por
esculturas instaladas bajo el agua, dentro del protegido parque
nacional marino en la península de Yucatán.
El
Museo Subacuático de Cancún (MUSA) se inauguró con cuatrocientas
obras que representan escenas humanas, esculpidas por el artista
británico Jason de Caires Taylor.
Jason de Caires Taylor ofrece una exposición
en su
primera etapa del proyecto con la colección
“Evolución silenciosa”, que muestra pasajes de la historia de
México y de la región, desde el auge de la civilización maya,
la conquista española y momentos cotidianos del ser humano en
una mezcla asombrosamente bella.
Las figuras
descansan sobre una base de cemento de varias toneladas para evitar
que la fuerza del oleaje y los huracanes que se producen
en la región dañen las obras de arte.
El museo situado
entre el balneario de Cancún e Isla Mujeres, dispone de
una distribución con sus 400 esculturas formando una silueta
en forma de ojo.
Todas las obras
fueron esculpidas en tamaño natural por
Jason de Caires Taylor,
que tenía el centro de trabajo en la
comunidad de Puerto Morelos, al sur de Cancún.
En la
construcción se valoraron aspectos ecológicos y el artista
utilizó materiales no contaminantes, permitiendo que la formación
natural de los corales participen dando color y nuevas formas a las
obras de arte. El componente principal es un
tipo de cemento utilizado también en la restauración de corales
dañados.
El Museo Subacuático
de Arte fue promovido principalmente por Las asociaciones
náuticas de Cancun y de Isla mujeres, las autoridades del Parque
Nacional Marino y grupos civiles comprometidos con la conservación
de los arrecifes de coral en la costa del estado de Quintana
Roo.
Una segunda
parte del proyecto invita a otros artistas escultores para que
participen en el museo con sus piezas. La española Cristina
Iglesias sumergió a 15 metros de profundidad la escultura
“Atlántida” en la isla del Espíritu Santo, en el estado
norteño de Baja California.
Es una nueva
forma de arte, que funde el arte y la naturaleza. Las esculturas bajo
el agua sufren una transformación constante, llenándose
de la vida submarina.
El acceso al
museo escultórico submarino de Cancúndepende de los agentes de servicios
turísticos náuticos de la zona.